Reportes y tableros

El reporte de gestión llega tarde. Debería estar listo al abrirlo.

Un sistema con IA lo arma solo y te avisa si una fuente quedó vieja.

Respuesta directa

Automatizar un reporte es que se arme solo con los datos donde ya viven. Sale en el formato que tu equipo usa y con las variaciones marcadas, y el tiempo de armarlo queda para leerlo y decidir.

Última actualización:

Hoy y con el sistema

El reporte siempre llega. Nadie mide lo que cuesta.

Hoy

  • El reporte del lunes se empieza a armar el viernes.
  • Cada área manda su versión y alguien las junta a mano.
  • Para responder un número, hay que ir a buscarlo.
  • Nadie sabe cuál de las versiones del reporte es la buena.

Con el sistema

  • El reporte generándose solo, con la periodicidad que ya usas.
  • Un tablero donde el número se consulta, no se pide.
  • Las variaciones marcadas: la lectura empieza por lo que cambió.
El ciclo completo

El reporte, desde que lo piden. Hasta que llega tarde.

  1. 01

    Se pide el reporte

    La fecha de la reunión decide cuándo se empieza.

  2. 02

    Cada área manda su versión

    Cada una con su corte y su criterio.

  3. 03

    Alguien las junta

    Y decide qué cifra vale cuando dos no coinciden.

    Ver Conciliación →
  4. 04

    Se le da formato

    La plantilla se rompe cada vez que cambia una fila.

  5. 05

    Se revisa antes de mandarlo

    A mano, contra el mismo sistema del que salió.

  6. 06

    Llega a la reunión

    Con datos viejos: se decide sobre una foto pasada.

  7. 07

    Alguien pregunta un número que no está

    «Te lo mando después», y empieza otro reporte.

En color, las etapas que son otro proceso: también se automatizan y cada una tiene su página. Al final, el ciclo vuelve a empezar.

El código y los datos son tuyos desde el primer día. Si mañana dejo de estar, esto sigue corriendo igual.

Antes de escribirme

Gerencia duda de un reporte que se arma solo.

¿Cuánto cuesta automatizar los reportes?

No hay tarifa ni lista de precios. Cada propuesta parte de medir qué te cuesta hoy armar ese reporte: quién lo hace, cuántas horas al mes y qué decisión se toma tarde porque el reporte llegó tarde. Sobre ese número se define el alcance, y recién ahí el precio. No cobro por hora ni por licencia.

¿Necesito comprar una herramienta de tableros?

No. Si ya tienes una y tu equipo la usa, se aprovecha. Si no, el tablero se construye a medida y no le agrega una licencia mensual a tu operación.

¿De dónde salen los datos si cada área manda su versión?

Del sistema donde el dato nace, no del archivo que alguien armó. Mientras el reporte se alimente de versiones, va a seguir habiendo dos números para la misma pregunta y la reunión se va a ir en decidir cuál de los dos vale.

¿Cuánto se demora?

El plazo se define por escrito después de medir el proceso, no antes. Poner una fecha sin haber visto cómo trabajas hoy sería adivinar, y una fecha adivinada se incumple.

¿Qué necesitas de mi equipo para empezar?

Dos cosas para medir el proceso. Una conversación con la persona que hoy lo sostiene, y acceso de lectura a lo que ya existe: la hoja de cálculo, el reporte, la bandeja de correo. Nada de preparar material. Más adelante hace falta alguien que pruebe lo construido y diga qué está mal, que es el rol más importante del proyecto y el que más se subestima.

¿Y si mi caso no vale la pena automatizarlo?

Te lo digo en la primera llamada. Salgo de esa reunión con tu proceso escrito paso a paso y cuánto te cuesta al mes. Si la cuenta no da, la conclusión es que todavía no lo automatices, y prefiero decírtelo ahí.

¿Quieres tu mitad de esa cuenta antes de escribir? Calcula cuánto te cuesta hoy hacerlo a mano

¿Otra pregunta sobre este proceso? Escríbeme

No todo proceso vale automatizarlo. Te lo digo primero.

Favio Mendoza Favio Mendoza, fundador Hablas directo con quien después lo construye. Conóceme →

Treinta minutos por videollamada. Me cuentas cómo se hace hoy y te digo por dónde empezaría.