Construir software se volvió barato. Decidir qué construir, no.
Lo que creo sobre este trabajo, y por qué Vortik funciona como funciona.
El cuello de botella cambió de lugar
Hoy se construye en semanas lo que antes tomaba meses. Aun así, la mayoría de los proyectos se pierden antes del código: en la decisión de qué automatizar.
Siempre hay una persona sosteniéndolo
En casi toda empresa peruana hay un proceso que vive en la hoja de cálculo, el correo y la memoria de alguien. Cuando esa persona falta, la empresa descubre cuánto le costaba.
Un informe no es un proceso resuelto
La consultoría vende horas y entrega un PDF. Prefiero el trato incómodo: si al terminar el proceso no corre solo, no hice mi trabajo.
La IA hace lo repetitivo, no el criterio
La uso todos los días y no la vendo como magia. Decidir, negociar y responder por el resultado sigue siendo de una persona.
Lo uso antes de recomendarlo
El CRM, el seguimiento de propuestas, la contabilidad y los reportes de Vortik son software propio, hecho con el mismo método que va a tu operación.
- En uso CRM Pipeline, cadencias y agenda
- En uso Propuestas Seguimiento de lo enviado
- En uso Contabilidad Los libros del negocio
- En uso Reportes Los que reviso los lunes
Dos reglas que no negocio
Por eso hay dos reglas que no negocio.
- El código es tuyo Código y datos a tu nombre desde el primer día, en tu repositorio y tu cuenta.
- Primero el número Antes de construir, te digo en números qué te cuesta hoy el proceso. Si no vale la pena, te lo digo.
El que te asesora es el que después lo construye.
Desarrollador full-stack: diseño, programo y despliego lo que recomiendo. Por eso el diagnóstico tiene que aguantar la implementación.
Ver el perfil completo →No todo proceso vale automatizarlo. Te lo digo primero.
Treinta minutos por videollamada. Me cuentas cómo se hace hoy y te digo por dónde empezaría.