Conciliar datos entre sistemas lo hace una persona. No debería.
Un sistema con IA empareja los movimientos aunque la descripción no coincida. Tú ves solo la diferencia.
Los movimientos que cuadran no llegan a esta pantalla.Ilustración de producto. Datos de ejemplo.
Conciliar automáticamente es que el dato viaje solo de un sistema a otro y que la comparación la haga el software. Las diferencias salen explicadas el mismo día, y una persona revisa solo las excepciones.
Última actualización:
El cierre siempre termina cuadrando. A costa de alguien.
Hoy
- Alguien exporta de un sistema y pega en otro cada mes.
- El cierre depende de cuadrar dos reportes que no cuadran.
- Nadie sabe cuál de los dos sistemas tiene el dato correcto.
- Los errores aparecen tarde y sin rastro de dónde salieron.
Con el sistema
- El traspaso corriendo solo, con registro de qué se movió y cuándo.
- Las diferencias detectadas y explicadas el mismo día.
- Una persona revisando excepciones, no todo.
El viaje del dato. Y dónde se pierde.
- 01
El dato nace en un sistema
Una venta, un pago o un movimiento. Ahí es correcto.
- 02
Alguien lo exporta
A una hoja, con el formato del sistema de origen.
- 03
Se acomoda a mano
Columnas, fechas y totales. Nadie documentó ese paso.
- 04
Se carga en el segundo sistema
Copiar y pegar, sin margen para equivocarse de columna.
- 05
Se comparan los totales
Si dan igual, nadie mira el detalle. Si no, empieza lo caro.
- 06
Se busca la diferencia
Fila por fila, sin saber qué sistema tiene la razón.
Ver Reportes → - 07
Se corrige y no queda rastro
El mes siguiente vuelve la misma diferencia.
Ver Documentos →
El código y los datos son tuyos desde el primer día. Si mañana dejo de estar, esto sigue corriendo igual.
Cómo se ve este mismo proceso adentro de un rubro concreto, con las variables que manda ese rubro y no otro.
Finanzas quiere saber esto antes de dejar el Excel.
¿Cuánto cuesta automatizar la conciliación entre sistemas?
No hay tarifa ni lista de precios. Cada propuesta parte de medir qué te cuesta hoy ese traspaso: quién lo hace, cuántas horas al mes y qué se pierde cuando un dato entra mal. Sobre ese número se define el alcance, y recién ahí el precio. No cobro por hora ni por licencia.
¿Y si uno de mis sistemas no tiene forma de conectarse?
Se resuelve por el archivo que sí exporta. Casi todo sistema exporta algo, aunque sea un reporte. Lo que no se hace es volver a tipear a mano un dato que ya está en un archivo.
¿Qué pasa cuando los dos sistemas no cuadran?
Esa es la salida esperada, no la falla. El objetivo no es que nunca haya diferencias. Es que aparezcan el mismo día, con las dos versiones al lado y con el rastro de dónde salió cada una, en vez de aparecer al cierre de mes cuando ya nadie se acuerda.
¿Cuánto se demora?
El plazo se define por escrito después de medir el proceso, no antes. Poner una fecha sin haber visto cómo trabajas hoy sería adivinar, y una fecha adivinada se incumple.
¿Qué necesitas de mi equipo para empezar?
Dos cosas para medir el proceso. Una conversación con la persona que hoy lo sostiene, y acceso de lectura a lo que ya existe: la hoja de cálculo, el reporte, la bandeja de correo. Nada de preparar material. Más adelante hace falta alguien que pruebe lo construido y diga qué está mal, que es el rol más importante del proyecto y el que más se subestima.
¿Y si mi caso no vale la pena automatizarlo?
Te lo digo en la primera llamada. Salgo de esa reunión con tu proceso escrito paso a paso y cuánto te cuesta al mes. Si la cuenta no da, la conclusión es que todavía no lo automatices, y prefiero decírtelo ahí.
¿Quieres tu mitad de esa cuenta antes de escribir? Calcula cuánto te cuesta hoy hacerlo a mano
¿Otra pregunta sobre este proceso? Escríbeme
No todo proceso vale automatizarlo. Te lo digo primero.
Favio Mendoza, fundador
Hablas directo con quien después lo construye.
Conóceme → Treinta minutos por videollamada. Me cuentas cómo se hace hoy y te digo por dónde empezaría.