Sin seguimiento de pagos, no se cobra. Y hoy depende de alguien.
Un sistema con IA avisa a tiempo, responde fuera del guion y frena donde hay un reclamo.
Cada envío queda con su fecha y con lo que respondieron.Ilustración de producto. Datos de ejemplo.
Automatizar el seguimiento de cobranzas es que cada recordatorio salga solo, a tiempo y con el tono que definas. El estado de cada cuenta se ve sin preguntar, y cobrar deja de depender de que alguien se acuerde.
Última actualización:
Al final casi todos pagan. Tarde, y persiguiéndolos a mano.
Hoy
- La lista de pendientes se arma cuando alguien la pide.
- El primer recordatorio sale tarde, o no sale.
- Nadie recuerda qué se le dijo al cliente la última vez.
- Cobrar depende de que una persona tenga tiempo esa semana.
Con el sistema
- Los recordatorios salen solos, en el momento y el tono que definas.
- El estado de cada cuenta a la vista, sin preguntar.
- Lo enviado y lo respondido, en un solo lugar.
De la factura al cierre. Y dónde se cae.
- 01
Se emite la factura
Su vencimiento no queda anotado donde alguien lo mire.
- 02
Pasa el vencimiento
Y no pasa nada: esa semana hubo otra urgencia.
- 03
Se arma la lista de pendientes
Cuando alguien la pide, cruzando a mano con el banco.
Ver Conciliación → - 04
Sale el primer recordatorio
Tarde, y con un tono más duro del necesario.
- 05
El cliente responde algo
Que paga el viernes, o que reclama. Queda en una bandeja.
Ver Documentos → - 06
No hay segundo seguimiento
Nadie anotó qué se acordó ni cuándo volver a escribir.
- 07
Se descubre en el cierre
El monto vencido aparece en el reporte, semanas tarde.
Ver Reportes →
El código y los datos son tuyos desde el primer día. Si mañana dejo de estar, esto sigue corriendo igual.
El aviso salió solo. La fecha la propuso el cliente.Reprogramar una promesa de pago no estaba en ningún guion.Ilustración de producto. Datos de ejemplo.
«¿Puedo pagar el 25?» Eso no es un botón.
El aviso sale solo y el cliente propone una fecha que nadie previó. Queda aceptada, los avisos se detienen hasta entonces y la cartera lo registra.
Un aviso automático asusta. Estas dudas son las de siempre.
¿Cuánto cuesta automatizar el seguimiento de cobranzas?
No hay tarifa ni lista de precios. Cada propuesta parte de medir qué te cuesta hoy ese seguimiento: quién lo hace, cuántas horas al mes y cuánto se está cobrando tarde por no perseguirlo. Sobre ese número se define el alcance, y recién ahí el precio. No cobro por hora ni por licencia.
¿Un recordatorio automático no incomoda al cliente?
El tono y la frecuencia los defines tú, y el primer aviso normalmente sale antes del vencimiento, no después. Lo que incomoda a un cliente no es el recordatorio a tiempo: es el reclamo que llega semanas tarde, con el monto ya vencido y en otro tono.
¿Se puede hacer el seguimiento por WhatsApp?
Sí, y suele ser el canal donde de verdad responden. Lo que no se hace es mandar el mismo mensaje a todos: cada aviso sale con el estado real de esa cuenta y con lo que se le dijo la última vez.
¿Cuánto se demora?
El plazo se define por escrito después de medir el proceso, no antes. Poner una fecha sin haber visto cómo trabajas hoy sería adivinar, y una fecha adivinada se incumple.
¿Qué necesitas de mi equipo para empezar?
Dos cosas para medir el proceso. Una conversación con la persona que hoy lo sostiene, y acceso de lectura a lo que ya existe: la hoja de cálculo, el reporte, la bandeja de correo. Nada de preparar material. Más adelante hace falta alguien que pruebe lo construido y diga qué está mal, que es el rol más importante del proyecto y el que más se subestima.
¿Y si mi caso no vale la pena automatizarlo?
Te lo digo en la primera llamada. Salgo de esa reunión con tu proceso escrito paso a paso y cuánto te cuesta al mes. Si la cuenta no da, la conclusión es que todavía no lo automatices, y prefiero decírtelo ahí.
¿Quieres tu mitad de esa cuenta antes de escribir? Calcula cuánto te cuesta hoy hacerlo a mano
¿Otra pregunta sobre este proceso? Escríbeme
No todo proceso vale automatizarlo. Te lo digo primero.
Favio Mendoza, fundador
Hablas directo con quien después lo construye.
Conóceme → Treinta minutos por videollamada. Me cuentas cómo se hace hoy y te digo por dónde empezaría.